La floración es parte del proceso de una flor. En el invierno, las plantas parecen muertas, pero con la primavera, las flores salen y brillan con el poder creador de Dios. Como las flores, nosotros pasamos por un proceso similar. En la vida pasamos por tribulaciones. Pero, no todo está perdido. Dios puede restaurarnos, haciendo florecer lo mejor de nosotros. ¡Con Dios, florecerás!
El justo florecerá como la palmera;
Crecerá como cedro en el Líbano.
Plantados en la casa de Jehová,
En los atrios de nuestro Dios florecerán.
(Salmo 92:12-13)
El que confía en sus riquezas caerá;
Mas los justos reverdecerán como ramas.
(Proverbios 11:28)
Y florecerá la vara del varón que yo escoja, y haré cesar de delante de mí las quejas de los hijos de Israel con que murmuran contra vosotros.
(Números 17:5)
Y veréis, y se alegrará vuestro corazón, y vuestros huesos reverdecerán como la hierba; y la mano de Jehová para con sus siervos será conocida, y se enojará contra sus enemigos.
(Isaías 66:14)
Si los malvados triunfan, la gente se esconde;
pero cuando mueren, los justos florecen.
(Proverbios 28:28)
El hombre, como la hierba son sus días;
Florece como la flor del campo,
Que pasó el viento por ella, y pereció,
Y su lugar no la conocerá más.
(Salmo 103:15-16)
Yo sanaré su rebelión, los amaré de pura gracia; porque mi ira se apartó de ellos.Yo seré a Israel como rocío; él florecerá como lirio, y extenderá sus raíces como el Líbano.Se extenderán sus ramas, y será su gloria como la del olivo, y perfumará como el Líbano.Volverán y se sentarán bajo su sombra; serán vivificados como trigo, y florecerán como la vid; su olor será como de vino del Líbano.
(Oseas 14:4-7)
Entonces conoceremos al Señor, y más y más lo iremos conociendo. Vendrá a nuestro encuentro como la luz del alba, como vienen a la tierra las lluvias tempranas y las lluvias tardías.
(Oseas 6:3)
Días vendrán cuando Jacob echará raíces, florecerá y echará renuevos Israel, y la faz del mundo llenará de fruto.
(Isaías 27:6)
El desierto y la soledad se alegrarán; el yermo se regocijará y florecerá como la rosa; florecerá en abundancia, y también se alegrará y cantará con júbilo, pues le serán dadas la belleza del Líbano y la hermosura del Carmelo y de Sarón. ¡Estos montes verán la gloria del Señor, ¡la hermosura de nuestro Dios!
(Isaías 35:1-2)
Ya han brotado flores en el campo,
ha llegado el tiempo de los cantos,
y por toda nuestra tierra
se escucha el arrullo de la tórtola.
Ya las higueras echan higos,
y las vides en ciernes esparcen su aroma.
¡Levántate, amiga mía!
¡Ven conmigo, bella mujer!
(Cantares 2:12-13)
Cuando los justos triunfan, el pueblo se alegra;
cuando gobierna el impío, el pueblo gime.
(Proverbios 29:2)
Sécase la hierba, marchítase la flor; mas la palabra del Dios nuestro permanece para siempre.
(Isaías 40:8)
¿Y por qué se preocupan por el vestido? Observen cómo crecen los lirios del campo: no trabajan ni hilan, y aun así ni el mismo Salomón, con toda su gloria, se vistió como uno de ellos. Pues si Dios viste así a la hierba, que hoy está en el campo y mañana se echa en el horno, ¿no hará mucho más por ustedes, hombres de poca fe?
(Mateo 6:28-30)
Todos los que nacemos de una mujer
vivimos muy poco y sufrimos demasiado.
Somos como las flores: al cortarlas se marchitan;
somos como sombras: efímeras y pasajeras.
(Job 14:1-2)
Yo soy la rosa de Sarón;
¡soy el lirio de los valles!
Mi amiga es, entre las doncellas,
como la rosa entre las espinas.
(Cantares 2:1-2)
Y sabrán todos los árboles del campo que yo Jehová abatí el árbol sublime, levanté el árbol bajo, hice secar el árbol verde, e hice reverdecer el árbol seco. Yo Jehová lo he dicho, y lo haré.
(Ezequiel 17:24)
¡Que el Señor haga resplandecer su rostro sobre ti,
y tenga de ti misericordia!
(Números 6:25)
¡Restáuranos, Dios de los ejércitos!
¡Haz resplandecer tu rostro, y seremos salvados!
(Salmo 80:7)
Mi amado está ahora en su jardín,
entre los surcos de las especias;
se recuesta en los jardines y recoge lirios.
Yo soy de mi amado, y mi amado es mío;
¡él se recuesta entre los lirios!
(Cantares 6:2-3)
Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.
(Jeremías 29:11)
Sus mejillas parecen un jardín
en donde crecen especias aromáticas
y se cultivan las más fragantes flores;
sus labios son como los lirios,
y destilan el aroma de la mirra.
(Cantares 5:13)
Se quedaban a la espera de mis palabras,
como tierra seca en espera de las lluvias tardías.
(Job 29:23)
Y aconteció que el día siguiente vino Moisés al tabernáculo del testimonio; y he aquí que la vara de Aarón de la casa de Leví había reverdecido, y echado flores, y arrojado renuevos, y producido almendras.
(Números 17:8)
Voz que decía: Da voces. Y yo respondí: ¿Qué tengo que decir a voces? Que toda carne es hierba, y toda su gloria como flor del campo. La hierba se seca, y la flor se marchita, porque el viento de Jehová sopló en ella; ciertamente como hierba es el pueblo.
(Isaías 40:6-7)
pero el que es rico, en su humillación; porque él pasará como la flor de la hierba. Porque cuando sale el sol con calor abrasador, la hierba se seca, su flor se cae, y perece su hermosa apariencia; así también se marchitará el rico en todas sus empresas.
(Santiago 1:10-11)
Porque:
Todo hombre es como la hierba,
Y toda su gloria es como una flor.
La hierba se seca, y la flor se marchita,
pero la palabra del Señor permanece para siempre.
Y estas son las buenas noticias que se les han anunciado.
(1 Pedro 1:24-25)
Lee también: