Son muchas exigencias y responsabilidades que tenemos en la vida y nos agotamos física y emocionalmente. Algunas situaciones pueden generarnos ansiedad y preocupación, pero quien cree en Dios puede descansar en sus brazos poderosos. Con Dios, siempre podemos renovar nuestras fuerzas.
Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.
(Mateo 11:28-30)
Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.
(Filipenses 4:6)
Guarda silencio ante Jehová, y espera en él.
No te alteres con motivo del que prospera en su camino,
Por el hombre que hace maldades.
(Salmo 37:7)
Porque satisfaré al alma cansada, y saciaré a toda alma entristecida.
(Jeremías 31:25)
Y él dijo: Mi presencia irá contigo, y te daré descanso.
(Éxodo 33:14)
La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.
(Juan 14:27)
El que habita al abrigo del Altísimo
Morará bajo la sombra del Omnipotente.
Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío;
Mi Dios, en quien confiaré.
(Salmo 91:1-2)
Él da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.
(Isaías 40:29)
Jehová es mi pastor; nada me faltará.
En lugares de delicados pastos me hará descansar;
Junto a aguas de reposo me pastoreará.
Confortará mi alma;
Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.
(Salmo 23:1-3)
Cuando te acuestes, no tendrás temor,
Sino que te acostarás, y tu sueño será grato.
(Proverbios 3:24)
Porque el que ha entrado en su reposo, también ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas.
(Hebreos 4:10)
En Dios solamente está acallada mi alma;
De él viene mi salvación.
(Salmo 62:1)
Y mi pueblo habitará en morada de paz, en habitaciones seguras, y en recreos de reposo.
(Isaías 32:18)
En paz me acostaré, y asimismo dormiré;
Porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado.
(Salmo 4:8)
Descansa siempre en el Señor, en él puedes estar confiado y en paz: