Salmo 96:8-10
Tributen al Señor la gloria que merece su nombre; traigan sus ofrendas y entren en sus atrios.
Póstrense ante el Señor en la majestad de su santuario; ¡tiemble delante de él toda la tierra!
Que se diga entre las naciones: «¡El Señor es rey!» Ha establecido el mundo con firmeza; jamás será removido. Él juzga a los pueblos con equidad.
